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2026-09-24
Derechos humanos ¿parte de la formación profesional?
Por: Alejandro García Suárez – Oficina Asesora de Comunicaciones
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La Gestora del Conocimiento dejó huella en estudiantes, colegas y la comunidad universitaria por su calidad humana y vocación.
La Universidad de Cundinamarca despide con profundo respeto y gratitud a Luz Daisy Flórez Espinal, Gestora del Conocimiento y el Aprendizaje de la extensión Chía, cuya vida y trayectoria dejaron una marca imborrable en la comunidad universitaria. Su partida enluta a quienes compartieron con ella las aulas, los proyectos de investigación, los espacios académicos y, sobre todo, la amistad construida a lo largo de los años.
Administradora de Empresas de la Universidad de Antioquia, especialista en Evaluación Socioeconómica de Proyectos, magíster en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia, aspirante a PhD en Pensamiento Complejo y coach educativa, Luz Daisy construyó una sólida trayectoria académica que estuvo siempre acompañada por una profunda vocación de servicio y un compromiso permanente con la formación de sus estudiantes.
Más allá de sus títulos y logros profesionales, quienes la conocieron destacan en ella una cualidad que la hizo única: su capacidad para inspirar, escuchar y acompañar a los demás.
Para la Gestora del Conocimiento y el Aprendizaje Alejandra Riveros, amiga cercana y compañera de trabajo, Luz Daisy fue una mujer apasionada por la investigación, la escritura y el pensamiento crítico. Recuerda que siempre tenía una idea creativa para afrontar los desafíos y que su puerta estaba abierta para quienes buscaban orientación.
“Fue una mujer que amó profundamente su profesión. Adoraba investigar, escribir, cuestionar y siempre tenía una idea para resolver un problema. Poseía una enorme capacidad para ver lo bueno en las personas y adelantarse a las situaciones con una visión admirable”, expresa.
Riveros también resalta su fortaleza personal, su fe inquebrantable y la capacidad que tuvo para enfrentar con valentía los momentos más complejos de su vida. La recuerda como una amiga incondicional, una mujer alegre, de sonrisa fácil y espíritu generoso, que encontraba felicidad en los pequeños detalles y que siempre agradeció el apoyo recibido por la Universidad, sus estudiantes y compañeros.
Desde el programa de Administración de Empresas, el coordinador John Zambrano destaca el impacto de Luz Daisy en la formación académica y humana de los estudiantes.
“Fue una Gestora comprometida con su labor, una persona que hacía ver la vida de manera positiva y que trabajó incansablemente por el buen nombre de la Universidad. Más que una
compañera, fue una luz para quienes tuvimos la oportunidad de compartir con ella. Hoy deja enseñanzas que permanecerán entre nosotros”, afirma.
Su legado también vive en la memoria de quienes fueron sus estudiantes. Para Luis, uno de los jóvenes que tuvo la oportunidad de aprender de ella, Luz Daisy representó mucho más que una docente.
“Hablar de la profesora Luz Daisy es hablar de una verdadera luchadora. No solo enseñaba desde el conocimiento, también lo hacía desde el corazón. Tenía una energía especial que conectaba con nosotros y nos motivaba a no rendirnos. Nos enseñó que podíamos llegar lejos y que la educación era una herramienta para transformar nuestras vidas”, recuerda.
Durante su paso por la Universidad de Cundinamarca, Luz Daisy impulsó proyectos académicos, investigativos y de extensión que fortalecieron la formación integral de los estudiantes. Sus áreas de trabajo estuvieron vinculadas al emprendimiento, las habilidades blandas emprendedoras y el pensamiento complejo aplicado al desarrollo organizacional, temas que abordó siempre desde una perspectiva humana y transformadora.
Su pasión por la investigación y el aprendizaje permanente se reflejó en cada una de las iniciativas que lideró y en la forma en que acompañó a generaciones de estudiantes, a quienes motivó a desarrollar pensamiento crítico, sensibilidad social y compromiso con sus comunidades.
Hoy, su ausencia deja un profundo vacío en la extensión Chía, pero también una herencia invaluable construida a través del conocimiento, la amistad y la solidaridad. Su legado permanece en cada estudiante inspirado por sus palabras, en cada compañero que compartió su camino y en cada proyecto que ayudó a construir.
La Universidad de Cundinamarca rinde homenaje a una mujer que dedicó su vida a educar, investigar y sembrar esperanza. Una Gestora del Conocimiento cuya luz seguirá presente en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerla y aprender de ella.
Gracias, profesora Luz Daisy Flórez Espinal. Su ejemplo y su legado vivirán para siempre en la comunidad universitaria.