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2026-09-24
Derechos humanos ¿parte de la formación profesional?
Por: Alejandro García Suárez – Oficina Asesora de Comunicaciones
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Se cambiaron las aulas de clase, por las pantallas y así aumentaron los retos. Carlos Alberto Calderón Ricardo docente de la Universidad de Cundinamarca asegura que fue una experiencia retadora dictar clases mediadas por la tecnología en el 2020. “no imaginaba lo fría que se tornaría esa bella relación entre individuos de una misma comunidad en la construcción del conocimiento mediante una asistencia remota”.
Al llegar el 2021 la situación no ha cambiado, seguimos trabajando asistidos por la tecnología, lo que resulta beneficiar a muchos, pero para otros es realmente abrumador, según explica el docente la pandemia develó y acentuó aquellas diferencias sociales que venía reproduciendo una sociedad desigual, como por ejemplo, las fallas en el acceso a salud, carencia de medios tecnológicos, problemas de conectividad, entre otras.
No obstante, la UCundinamarca frente a esta situación no fue indiferente y a través de la Dirección de Bienestar Universitario ofreció apoyo para la conectividad móvil proporcionando la Sim Card para la conexión a las clases y a través de la Oficina de Apoyo Académico se dieron en préstamo equipos de cómputo a los estudiantes para que continuarán su semestre.
El apoyo de la UCundinamarca fue fundamental para disminuir las cifras de deserción estudiantil que abrumaba a la educación superior en Colombia llegando al 24%, Sin embargo, con la gratuidad en la matrícula, gestionada por la Alta Dirección con apoyo de los directores administrativos de las sedes y los mismos estudiantes, se lograron recursos para que nuestros estudiantes no interrumpieran los semestres académicos.
Los estudiantes además contaron con el apoyo de los docentes, quienes se reinventaron y flexibilizaron los métodos para así facilitar la vida para muchos estudiantes. Pese a lo anterior, comentó el profesor Carlos Alberto Calderón que fue una experiencia cargada de angustia e impotencia “en los casos donde varios de mis estudiantes me ofrecían disculpas por recibir la sesión frente a sus puestos de trabajo, porque requerían del mismo, para mantener la dieta familiar.
¿De qué manera, una persona puede destinar su máximo potencial intelectual en la formación del mismo bajo esas condiciones? O donde padres jóvenes estudiantes, no lograban realizar sus entregas porque compartían el celular con su hijo que al igual que él, recibía clases mediante una asistencia remota”.
Pese a las dificultades, los estudiantes de la UCundinamarca no se dieron por vencidos, primó la necesidad de construir un futuro mejor para ellos y para quienes les rodean, por ello el apoyo de la Universidad y de sus docentes lo supieron aprovechar para una mejora continua, para fortalecer los lazos y para ser cada vez mejores.
Este año los estudiantes regresan dispuestos a asumir esos retos, a abanderar proyectos que les permitan crecer como profesionales y a mejorar el uso de las TICs y optimizar su rendimiento académico.
Las herramientas educativas
Carlos Alberto Calderón ha sido docente de la Universidad de Cundinamarca desde el año 2018, es profesional en Ingeniería Agronómica y Magister en Desarrollo Rural y asegura que los métodos y estrategias para la formación de profesionales cambian semestre a semestre, grupo a grupo. Motivo por el cual considera que el cambio de la modalidad por las condiciones de confinamiento en las que nos colocó la pandemia es una oportunidad.
“Creo que nos retamos con el uso de plataformas digitales, medios de comunicación sincrónicos y asincrónicos y páginas web, pero disminuyó el diálogo constructivo, el debate y la interacción social en la construcción de conocimiento”, manifestó Calderón Ricardo.
El docente quien durante el 2020 asumió la coordinación del programa de Ingeniería Agronómica en Facatativá, asegura que ha notado diferentes reacciones en los estudiantes, las cuales dependen del el alimento, empleo, la familia entre otras. En términos generales, percibe un sentimiento de resignación por la situación y la desazón que coloca a la juventud en una realidad imprevista “en todos los estudiantes se mantiene una necesidad de construir un futuro mejor para ellos y para quienes les rodean”.
Al finalizar, el docente resaltó las fortalezas, como lo son la adquisición en herramientas y técnicas de información. Y concluyó que “la tecnología ya asistía las clases y la formación antes de la pandemia. Los salones estaban dotados de pantallas, se usaban motores de búsquedas y bases de datos, gestores de referencias, de texto de cálculo, GPS, presentaciones en línea y otros”.
Para el docente la tecnología ha sido una aliada y la UCundinamarca siempre ha estado a la vanguardia en temas tecnológicos, motivo por el cual al llegar la pandemia no se sufrieron mayores traumatismos a la hora de tener que usar las herramientas tecnológicas.
Como lo mencionó el docente Carlos Alberto Calderón, la tecnología ha sido una aliada desde hace un tiempo, sin embargo, ahora es la principal herramienta en la educación. Los docentes y estudiantes siguen en la búsqueda de un equilibrio entre lo que sucede en sus hogares y las responsabilidades académicas, mientras tanto lo realmente importante es continuar prestando un servicio de educación superior.
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