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2026-09-24
Derechos humanos ¿parte de la formación profesional?
Por: Alejandro García Suárez – Oficina Asesora de Comunicaciones
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Su historia de cómo terminó allí está ligada a la de su esposo, quien es también colega y un día del año 2016, decidió viajar a ese país de 216 millones de habitantes a realizar un doctorado en motricidad humana. “Él se postuló para estudiar motricidad humana en la Universidad Estatal Paulista Julho de Mesquita Filho que queda en ciudad de Bauru y fue aceptado. Entonces fue cuando me dijo: ´¿quieres irte conmigo? De una le dije ´sí´. Vendimos todo lo que teníamos y arrancamos”.
Pero como no todo lo que brilla es oro dice el refrán, cuando llegaron se toparon con un gran problema. “El profesor que iba a ser su tutor de tesis tuvo un inconveniente personal lo que significaba que no lo podían aceptar y ese tema allá es fundamental. Fue cuando la directora de la facultad le dijo que lo podía recibir, pero en la maestría, a lo cual él aceptó”, comenta Estefanía.
Así se convirtió en un ama de casa, pero con el fuego interior de querer cambiar esa situación. “Los primeros meses fueron difíciles porque yo era sola con él todo el tiempo hablando español. Hasta que un día me animé a cursar una maestría en la misma universidad en desarrollo humano y tecnología ya que en Brasil la educación es gratuita. Presenté prueba de inglés, de portugués, una de conocimientos generales y específicos, un proyecto de grado y una entrevista. Nos postulamos cincuenta y nos escogieron a diez para cursarla. Yo estaba muy feliz”.
Al poco tiempo empezó a estudiar y al año, en medio de libros, parciales y lecturas, se enteró que había una beca a la que decidió apuntarle y se la ganó. “Eso nos ayudó muchísimo a la economía familiar ya que me daban un dinero de manutención que se complementaba con un trabajo virtual que mi esposo tenía en Colombia” comenta con cierto desparpajo.
Gracias a la formación que le impartió la Universidad de Cundinamarca en donde se fomentan que sus graduados salgan con la impronta de ser agentes de transmodernidad y generadores de conocimiento y aprendizaje, empezó a escribir su monografía a la que llamó, Salud Móvil en el programa de Prácticas Corporales con Mujeres Gestantes.
“Desde mi pregrado, mostré interés en trabajar con embarazadas en prácticas de actividad física y los profesores de aquella época me apoyaron muchísimo en profundizar en esa área. Por eso retomé esa idea en Brasil con esta investigación que va acompañada de una aplicación que las orienta sobre los cambios corporales que se les presentan durante esta etapa de la vida. Me fue muy bien tanto así que mi trabajo tuvo un reconocimiento en un evento académico en donde lo expuse y me pude graduar”.
El choque cultural
Sobre su adaptación a esa sociedad tiene miles de anécdotas y las comenta con algo de picardía. “Un día le dije a mi tutora de monografía la palabra ligado que es muy de la calle y quiere decir estar conectado con las mismas ideas. Ella me reprendió y me dijo: ´a mí no me hables así, eso déjalo para tus amigas´.
Pero ahí no para todo. “Estaba en el paradero y les comenté a mis compañeras ´se me va a pasar la buseta´. Ellas quedaron sorprendidas porque esa palabra allá quiere decir vagina, pero desde una connotación vulgar. Debí pedir excusas”.
Ahora lleva un año y medio viviendo en su amada Fusagasugá a la que llama de manera desprevenida “el pueblo con el mejor clima del mundo”. Allá trabaja como independiente. “Atiendo pacientes con parkinson y alzheimer y les ayudo en el mejoramiento de su condición física a través del ejercicio y me va muy bien en eso. Nunca quise ser entrenadora, ni profesora de educación física, sino dedicarme a este tipo de población y mujeres embarazadas que también veo”.
Sobre su experiencia en el país de la samba comenta, “fue una etapa de mi vida muy positiva, porque aprendí un idioma, conocí su cultura y estudié. No es costoso, un kinete que es un espacio abierto con cocina y baño costaba en aquella época 700 mil pesos a las afueras de Sao Pablo. Animo a otros a que lo hagan, ¡vale la pena!”, concluye.
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