Noticias
2026-09-24
Derechos humanos ¿parte de la formación profesional?
Por: Alejandro García Suárez – Oficina Asesora de Comunicaciones
▲ volver arriba
Por Juan Carlos Monzón, periodista Oficina Asesora de Comunicaciones
Hija de un policía retirado y una modista, una vez que se graduó de bachillerato, sus padres le recomendaron que estudiara licenciatura en química. “Les hice caso y empecé bien, pero no aguanté sino dos semestres. Al cabo de ese tiempo les dije la verdad: ‘Yo lo que quiero es estudiar música’. A lo que ellos sorprendidos, accedieron de inmediato”.
Y es que ese mundo apasionante de las corcheas, fusas y semifusas la perseguía desde niña y adolescente por encima de la tabla periódica de los elementos. “Mi madre recuerda que cuando tenía siete años, salía un comercial en televisión de la Orquesta Filarmónica de Bogotá y yo tomaba un palo de escoba como si fuera un violín e imitaba a los artistas”.
Tanto fue su amor por la música, que pronto la metieron en la casa de la cultura Alberto Lleras Camargo de Chía a estudiar ese instrumento. “Estuve ahí aprendiendo y también integré el coro. Hacíamos presentaciones en diferentes partes del municipio y sus alrededores”.
Y como la práctica hace al maestro dice el refrán popular, esa experiencia la marcó y le sirvió para presentarse con su cuerpo menudito y cara de niña al programa de música de la Universidad de Cundinamarca. “No es fácil entrar. Hacen una audición en donde uno debe interpretar una pieza musical que le han dado con antelación y después se presenta un examen de teoría musical. La institución es muy exigente, pero afortunadamente pasé”, comenta.
Ahora cuando va de salida, agradece a sus maestros por haberle ayudado con la idea de hacer una propuesta de composición musical para acompañamiento a escenas de la película Melancolía de Lars Von Triere como trabajo de grado, un desafío complicadísimo porque hay que compaginar el nudo drámático del filme con la música que ella creó. “Escogí ese reto porque el director es uno de mis favoritos. En este trabajo tuve el acompañamiento de los profesores Mauricio Chávez, Famir Aldana y Miguel Angel García. Fue un año y medio de trabajo en donde grabe violín y piano y luego realizamos la edición respectiva. Después hice la sustentación ante el jurado quien me otorgó una mención meritoria”, dice con orgullo.
Y es que a pesar del esfuerzo que implica la música, la cual es como el deportista de alto rendimiento que debe entrenar todos los días para estar en forma, la desconsuela la gente que no ve esa carrera como algo serio. “A veces uno recibe comentarios de las personas que le preguntan a uno: ‘usted qué estudio? ´ y yo respondo:´música´ y me dicen: ´ ¿esa es una carrera? ´, me molesta que digan eso”, afirma.
Finalmente, esta joven que tiene un futuro por delante y cuyo padre le pide a veces que interprete algún tema mexicano o de Franki Ruiz reflexiona y le agradece por todo lo que él, su madre y la universidad le han dado. “Les doy la gracias a ellos y a la Universidad de Cundinamarca porque me terminó de formar como ser humano y sobre todo como una profesional integra”, comentó.
Más noticias de Extensión Zipaquirá en la Agencia de Noticias
Noticias
Noticias
Noticias
Noticias