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2026-09-24
Derechos humanos ¿parte de la formación profesional?
Por: Alejandro García Suárez – Oficina Asesora de Comunicaciones
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Si las demandas de docentes, sindicatos y personal administrativo incluyen pedir la disminución de la actual carga laboral que tienen en el sector, habrá impactos económicos para las IES. La norma, que implicará una reducción gradual en el número de horas, durante los próximos cuatro años, no afectará en nada los salarios, en las prestaciones ni en los derechos adquiridos por todos los trabajadores del país.
Según la Ley, en adelante el Código Sustantivo del Trabajo dirá que la duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo será de cuarenta y dos (42) horas a la semana, que podrán ser distribuidas, de común acuerdo, entre empleador y trabajador, en 5 o 6 días, a la semana.
Hasta ahora dicho Código contemplada que el máximo de horas era de 48. Tiempos menores quedan a discreción del empleador.
¿Por qué sería mínimo el impacto en las IES?
En su gran mayoría, la educación superior tiende a regirse por 40 horas a la semana, en una decisión ya tradicional, basada tanto en el Código Sustantivo del Trabajo como en la autonomía universitaria. La costumbre (aunque los académicos no sean del estilo de “marcar tarjeta”, para controlar 8 horas al día) es de laborar de lunes a viernes y, excepcionalmente, los sábados.
Salvo contadas excepciones (especialmente en IES pequeñas), la carga académica de los docentes en el sector de la educación superior colombiana está medido en 40 horas a la semana, y no 48. Igual sucede con parte del personal administrativo, especialmente de carácter secretarial y operativo, así como de servicios generales, seguridad y aseo.
En sentencia del 30 de abril de 2008 del Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, el magistrado Camilo Arciniegas Andrade había señalado que “la jornada laboral de los docentes tiene una duración máxima de cuarenta (40) horas semanales, así lo sostuvo el Ministerio de Educación en la contestación de la demanda”.
En medio de la característica colombiana de buscar diversas interpretaciones a la Ley, no sería raro que a medida que avance la reducción en las horas en el tiempo, sindicatos o grupos de docentes y administrativos consideren que la reducción de 48 a 42 horas, ahora definida por la Ley, debería extenderse a una reducción de 40 a 36 horas a la semana, por ejemplo.
De avanzarse en estas peticiones, los impactos directos serían:
Por ahora, el tema no genera preocupación ni impacto directo, y mucho menos en época de pandemia y de reducción de ingresos en las IES. La situación llama a conservar el trabajo más que a demandar nuevas exigencias.
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