En la educación superior y representa la oportunidad de ser valorada por la sociedad en términos de la forma en que se imparte la enseñanza de la asignatura y está contribuyendo a transformar esa sociedad.
La autoevaluación es un instrumento para garantizar la calidad, se entiende como ejercicio reflexivo que convoca a todos los miembros de la comunidad a aportar desde su trabajo, conocimiento y experiencia para que la institución pueda dar cuenta a la sociedad de su compromiso con la calidad, criterio que orienta su trabajo y sobre el cual se procesa la excelencia académica de los suyos.
Según el artículo 55 de la ley 30 de 1992, la autoevaluación es una tarea y responsabilidad de las instituciones de educación superior y hará parte del proceso de acreditación.













































